jueves, agosto 09, 2007

domingo, julio 29, 2007

Pitazo

Después del fracaso sonoro del blog de de la Colina y el éxito rotundo del de Sheridan, Letras Libres está por iniciar el blog de Domínguez Michael. Excelente alternativa frente al primero y seguro perfecto complemento del segundo.

Por cierto, Krauze Jr y Krauze Jr-Jr se leen felices con el blog que les puso su papá, ¿ya le echaron un lente a los refinados comentarios de Leoncito y Danielito en el "blog de la redacción"? No lo hagan.

sábado, junio 16, 2007

Idiomática

"Ni raja ni presta
el hacha"

sábado, mayo 05, 2007

El Violín: "no señor, se acabó la música"

Para decidirme a ver El Violín precisé obviar algunas referencias que la hacían poco apetecible. Entre las más desagradables estaban ser apadrinada por la dupla de niños bien Diego-Gael y por la muy venida a menos revista Proceso, la publicidad que resalta que El Violín estuvo ya en cartelera comercial en Francia y Polonia, pero no en México (lo que insinúa cierta censura y es bien sabido que "denunciar" censura es una excelente estrategia de ventas); la fotografía en blanco y negro, así como el tema de tinte político que propicia planteamientos maniqueos y resoluciones facilonas.
Sin embargo, encontré en El Violín una película interesante y, sobre todo, bien narrada. Una historia –ehem- que podría estar sucediendo ahora en Soledad Atzompa o que pudo haber ocurrido lo mismo hace quince años en las cañadas de Chiapas o hace treinta en la sierra de Guerrero, una historia que logra momentos de tensión basados en la ambigüedad de lo narrado y que concluye con un giro parcialmente inesperado.
Hay escenas que definitivamente no me gustaron. Por ejemplo, cuando don Plutarco –el personaje principal- adoctrina a su nieto sobre los “hombres verdaderos” (un abaratamiento de las historias tojolobales, de la reelaboración neozapatista y una injusta alusión –para ambos- del viejo Antonio) y cuando alecciona a su hijo sobre la importancia de su guitarra. También me pareció innecesario que el hijo se llame Genaro y el nieto Lucio, ambas alusiones salen sobrando a la luz de la historia; “Plutarco” a secas me gusta, pero con el apellido Hidalgo ya no tanto.
En cambio --y contra con lo que esperaba-, me gustó la fotografía en blanco y negro en combinación con el paisaje, las caras y expresiones (en particular las de don Plutarco y Genaro resultan buenísimas, son la antípoda de la buena onda tipo sexopudorylágrimas); la relación de seducción, confianza contenida e interés entre don Plutarco y el capitán; la ambigua secuencia en la que dos soldados de rango menor detienen a don Plutarco para entregarle “un taco” (¿lo hacen porque, finalmente, son gente como don Plutarco y apoyan su causa o bien por instrucciones del capitán que busca tenderle una trampa?); y el juego de doble narración e intenciones ocultas con el que termina la película.
La narración de los protocolos también me gustó mucho y creo que, visto en abstracto, podría tener que ver con cierta posible moraleja de la película. Primero, las secuencias en las que Genaro compra queso y viaja en un camión de redilas y aprovecha para intercambiar información con mujeres me parecieron sumamente disfrutables, lo mismo cuando en la cantina Genaro verifica el estado del armamento que trafican. Después, me parece que la película termina siendo la historia de un personaje que puede ser visto como un “pendejo con iniciativa”: Don Plutarco es un tipo que se siente más listo que viejo y por lo tanto rompe todos los protocolos, al hacerlo se evidencia ante el capitan, introduce “ruido” en la organización subversiva y provoca el desenlace de la historia
.

domingo, abril 15, 2007

Sunshine

Además de las referencias obvias, como Solaris de Tarkovski; 2001: A space odyssey de Kubrick, y Alien de Scott, encontré en Sunshine de Danny Boyle una pequeña alusión a otra buena película: Apocalypse Now, ¿no es Pinbacker una suerte de Coronel Kurtz cien años después... o doscientos si –mejor- evocamos a Conrad?

Además, aunque creo que aquí no hay relación, Pinbacker me suena a Pickwick... ¿qué no?.

jueves, marzo 15, 2007

martes, febrero 06, 2007

Idiomática: Que se te vaya el santo al cielo.

Dice Jorge Castañeda en su artículo Televisa, Univisión: ¿qué sigue?, aparecido en Reforma el 5 de abril, que:

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Entre que ya no querían gastar más, que socios como Cisneros y algunos otros no querían seguir pujando, y que algunos directivos estaban concentrados en el Mundial de futbol, pues simplemente se les fue el santo al cielo.

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miércoles, enero 10, 2007

sábado, diciembre 30, 2006

(Highlighting) Bartleby y compañía



"...una gorda horrible, lo más semejante a una campesina de Transilvania.

"...la soledad es para adolescentes cursis y temblorosos, no sé si lo sabías. La soledad es un tópico.

"Me dijo que estudiaba derecho porque filosofía era una carrera sólo para niñas y monjas.

"66) He trabajado bien, puedo estar contento de lo hecho. Dejo la pluma, porque anochece. Ensueños del crepúsculo. Mi mujer y mis hijos están en la habitación contigua, llenos de vida. Tengo salud y dinero suficiente. ¡Dios mío, que infeliz soy! ¿Pero qué estoy diciendo? No soy infeliz, no he dejado la pluma, no tengo mujer, no tengo hijos, ni habitación contigua, no tengo dinero suficiente, no anochece".
Enrique Vila-Matas,
Bartleby y compañía

miércoles, noviembre 22, 2006

Sontag: ensayo y ficción

El ensayo y la ficción son modos diferentes de pensar y de escribir. Al menos una de las diferencias es que en el ensayo se escribe con una voz única. Ni siquera es necesario que sea la voz propia, es una construcción, la voz de un alter ego en primera persona, aún cuando esa primera persona no aparezca nunca. En la ficción, en cambio, el escritor imposta la voz. Incluso en una novela escrita en primera persona aparece otra voz, aparecen muchas voces. La ficción es un horizonte mucho más amplio, donde también puedo incluir elementos del ensayo.

Susan Sontag

Entrevista con Graciela Speranza, públicada en Cuaderno Salmón, Año II, núm. 5

viernes, octubre 06, 2006

Salud (dinero y amor)

Insospechadamente, quienes salen al quite en este aciago octubre son Los Rodríguez. Otro regalito dejado en esta inOportuna computadora del trabajo. * Creo que lo tiene, sería natural considerando su buen gusto y los surtidores ricos que ha gozado a lo largo de su vida, pero si algún Cedé quise hacerle llegar este 2 de octubre fue Sin Documentos. * Como sea, mi Rock perdido, dejo a su consideración esta rola

Salud (dinero y amor)

Brindo por las mujeres que derrochan simpatía
Brindo por los que vuelven con las luces de otro día
Brindo porque recuerdo tu cuerpo y olvidé tu cara
Brindo por lo que tuve porque ya no tengo nada

Brindo por lo que tuve porque ya no tengo nada

Brindo por el momento en que tú y yo nos conocimos
Y por los corazones que se han roto en el camino
Brindo por el recuerdo y también por el olvido
Brindo porque está noche un amigo paga el vino

Brindo porque está noche un amigo paga el vino

Porque la vida es dura por el fin de la amargura
Brindo porque me olvido los motivos porque brindo
Brindo con lo que sea que caiga hoy en el vaso
Brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso

Brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso

Brindo por seguir queriéndote toda la vida
Casi está lleno el vaso con la sangre de otra herida
Brindo con emoción, pero también brindo con frialdad
Que la salud no falte a toda la humanidad

Que la salud no falte a toda la humanidad

Desde un rincón del mundo brindo contigo
Caiga quien caiga brindo sobre la luz de una vela
Toda la noche brindo y que la mañana venga
No es un momento triste ya que vengo con amigos
Brindo con el futuro con la noche de testigo

Brindo con el futuro con la noche de testigo

Si alguna vez no brindo siquiera por tonterías
Brindaré con silencio por la fortuna perdida
Brindaré muy en serio por una vez en la vida
Brindo hasta la cirrosis por la vacuna del sida

Brindo hasta la cirrosis por la vacuna del sida

Desde un rincón del mundo brindo contigo
Salud!

lunes, septiembre 18, 2006

Veo una y otra vez nuestras fotos. Las reviso exhaustivamente. La conclusión más obvia es que si en el transcurso de los últimos años fui muy feliz, ese momento fue cuando vivíamos juntos en el departamento de Ana. También estaba contento cuando yo seguía viviendo ahí y ella aún era mi pareja. Sin duda también hay afecto en el espacio de su departamento, cuando volvimos a vivir juntos. De verás: ¿qué pasó?
*

Después de todo ¿quién puede culparla? ¿A quién le gusta estar con un tipo pusilánime, como yo?

viernes, septiembre 15, 2006

Todo me la recuerda. Cualquier lugar es pretexto para evocarla y acordarme de que tal o cual cosa le gustaría. Coyoacán es horrible en esa medida, estoy seguro que le fascinaría vivir por aquí. Lo mismo pasa con toda mi música, cualquier canción es pretexto para recordarla. Por si fuera poco, mis hábitos alimenticios son suyos; no puedo ir al súper y escoger algo sin que su imagen aparezca (lo más difícil es pasar por la parte donde está la comida y objetos para perros, la suma de recuerdos es dolorsísima).
(Desde la primera noche duermo con dos almohadas, una de ellas es la que ella utilizaba en nuestra cama, la otra es con la que yo dividía nuestros espacios. La primera conserva la misma funda que acogió su cabeza durante las últimas semanas, el contacto y el olor son indisociables; no quiero lavarla aunque está sucia).
No debería, pero me sorprendo ansioso revisando compulsivamente mis cuentas de correo electrónico y su blog para ver si escribió algo. Me da pena que compañeros de trabajo se dan cuenta la frecuencia con la que abro mis cuentas personales. Es desagradable darme cuenta que no puedo evitar cada 30-20-15 minutos entrar a internet sólo para verificar que no le interesa saber más de mí, que prefiere no escribir(me) nada. Nada.
La palabra que describe mi situación es apego a una fantasía, a una situación y sensación que realmente apenas existió. ¿Dónde están todos esos momentos desagradables e incómodos?

miércoles, septiembre 13, 2006

‘Ríos y ríos de lágrimas forman ríos y ríos de amor’ me dijo mientras me besaba la frente y luego me dijo adiós. Ríos de sueños que yo sé muy bien que nunca se harán realidad fluyendo en mis venas y mi soledad conmigo para siempre estará. Si un segundo a tu lado la vida, yo viví un millón de veces mas. Y no me arrepiento de haberte querido, pero sí de no haberte olvidado mientras pude. Ahora el sol ha dorado mi cara, ahora el sol brillará mucho más. Tan sólo me quedan recuerdos de tu alma y tal vez...

Deliberada, pero sobre todo involuntariamente, hay canciones o grupos que relaciono con alguien; las asociaciones más significativas son con ex parejas, pero también ocurren con lugares y trayectos.
Digo que suceden sin que yo lo decida porque en más de una ocasión el tipo de música no es el que más me agrada y en otras es incluso de un tipo que definitivamente me irrita.

I don’t believe that anybody feels the way I do about you now… I say, maybe, youre gonna be the one that size me and after all youre my wonderwall.

A r., por ejemplo, la asocio con Jarabe de Palo y con La Flaca (o algo así), y no precisamente por la referencia obvia a su peso; a c. con los Cadillacs y en específico con Ríos de Lágrimas; a P. con Radiohead y en especial con No Surprises, pero también con otras rolas de Ok Computer como Paranoid Android, Exit Music (For a Film) y Karma Police. Estas últimas canciones, curiosamente, las escuché por primera ocasión con atención en el cassette “surtido rico” que le regaló un pretendiente, quien luego fue noviecito de una ex pareja mía. También Oasis la evoca. Las canciones de un disco de ellos, en particular, me hacen asociarla a su vez con las tardes de Cosoleacaque, algunas calles de la "manuchaoesca" Minatitlán y un café tan olvidable como caluroso de ese lugar. A Zurdok lo escucho ineludiblemente viendo sus movimientos de manos y cara, los melosos sonidos vocales de Chetes (juro que él mismo dice que algo así se llama) evocan sus gestos alternativamente agradables-desagradables. A Eres de Café Tacvba la asocio con los días que pasamos en Yurécuaro mientras yo hacía trabajo de campo para mi tesis en La Ribera; en particular me acuerdo de las comidas en un pequeño café-restaurante y breves paseos nocturnos por la plaza del lugar. Algo similar debería pasar con los White Stripes y PJ Harvey, pero sorprendentemente no es así.
¡Ah!, también hay grupos que ineludiblemente asocio con ella y con situaciones muy desagradables; son grupos que aunque me gustan, prefiero no escuchar: es el caso de los Rolling Stones y en particular Black Horses (¿así se llama o es Wild Horses?). Discos, como otros pequeños gustos que me echó a perder.

Siempre me encuentro dando vueltas tan rápido, cuando en realidad permanezco estático. Nunca en mi vida pensé encontrar un momento de serenidad, tú me diste algo más. Con este ruido no puedo hablar, se confunde con la realidad, si es que existe de verdad. Pero si acaba pronto, todo volverá a empezar... porque al final: volver a empezar-volver a empezar.

Por todo esto es curioso haber encontrado en la computadora del trabajo algunas de las canciones que más me la recuerdan. Justo cuando me ha pedido no saber más de ella, cuando estamos más lejos y sin embargo tal vez somos –geográficamente- lo más cercano que tenemos.
Sí, en esa computadora inOportuna están Wonderwall de Oasis, Eres de Café Tacuva y Estático de Zurdok.

Vuelvo al sur como se vuelve siempre al amor / vuelvo a vos con mi deseo, con mi temor / llevo al sur como un destino del corazón / soy del sur como los aires del bandoneón. / Sueño el sur: inmensa luna, cielo al revés. / Busco el sur, el cielo abierto y su después. / Quiero al sur: su buena gente, su dignidad. / Siento el sur como tu cuerpo en la intimidad. / Te quiero sur / te quiero sur / te quiero sur.

(Lugares. Pixies con hotel encerrado y central camionera de Torreón; El Gusanito con Cherán; White Stripes con Saltillo-Monterrey; Eurolounge con Villahermosa-Cosoleacaque; Vuelvo al Sur de Gotan Project con Xalapa).

lunes, septiembre 11, 2006

Intenso y homogéneo dolor de hombros

Intenso y homogéneo dolor de hombros. Así es como recordaré al paso del tiempo estos primeros días en la Ciudad de México. El recuerdo será equivalente a un malestar que se extiende al cuello y a la espalda alta, que no deja de incomodar con el paso de las semanas.
Es un dolor conocido. Es el mismo que una vez sentí en el estómago y en las piernas cuando estuve angustiado, tanto en mi infancia como en mi adolescencia; es el que con el tiempo se trasladó al cuello y, alternativamente, a un hombro. Es un dolor que asocio con un comentario hecho por Rafael –que a su vez a mí me relató Rocío-: las mochilas que cargo y a las que introduzco pesos fatigosos son una suerte de penitencia inconscientemente autoimpuesta. Así duele, así desagrada.

jueves, septiembre 07, 2006

Me duele el deterioro de los objetos, de las cosas que usaba cuando estábamos juntos. En especial de las que le agradaban. Me molesta y entristece que se estropeen ahora que ya no hay posibilidad de sustituirlos por otros nuevos, que ya no podemos barnizarlos con (nuestro) afecto.
Pasó hace meses cuando quebré con un movimiento torpe uno de los cuatro vasos feos de rayas amarillas que compramos en Gigante; sucede ahora que una camisa vieja de cuadros rojos se desgarra al lavarla en una lavadora torpe.

martes, septiembre 05, 2006

Apenas ayer prendí la lap. Me parece que fue mucho tiempo sin usarla, la recordaba lejana e impersonal; sin embargo, lo primero que hice al encenderla –automáticamente- fue buscar los vídeos y fotos de Cc. y P.

viernes, septiembre 01, 2006

9:15 am. Vi de nuevo a la mamá de Valentina. Luce distinta: hoy camina acompasada, conversando con y sonriendo a su acompañante, el hombre casi calvo. Además, van tomados de la mano. Ayer, ella caminaba delante de él, iba con brazos cruzados, en silencio y rígida. Aún así me gusta.
También vi a Jorge Chabat, el columnista de El Universal. Desaliñado, desaliñadísimo. Como distraído.
Pasan frente al lugar donde desayuno.
Hora de la comida. Volví a encontrarme a Chabat en la tarde. Caminaba igual de desaliñado, pero además llevaba un vaso enorme desechable con logotipo de McDonalds.
Desazón.

jueves, agosto 31, 2006

9:10 am. Vi a la mamá de Valentina. Pasó por afuera del lugar donde desayuno. Camina malencarada y parece malhumorada. Viste una linda gabardina. Me gusta. P no me deja ir, hay evocaciones suyas por todos lados.
Su acompañante, por cierto, es medio calvo; luce elegante. Camina unos pasos detrás de ella, no se hablan. O, más bien, su indiferencia habla por ellos.
En la noche. En Coyoacán, cerca del departamentito hay un tipo que parece CSG, sólo que más alto y delgado. Lleva un perro negro, fuerte y alto que impresiona.

jueves, julio 20, 2006

Joao Guimaraes Rosa

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Lento, administrado, con sabiduría de martillo y clavo
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