viernes, marzo 19, 2004

Sueño

Estoy en la Ciudad de México con E, un compañero durante la primaria y secundaria.
Recorremos una especie de mercado con trazos de calles ondulados, a los alrededores hay edificios largos y muy altos de apartamentos. Yo no conozco la ciudad, pero E. sí. Él, de hecho, es oriundo de ahí; en la escuela le apodaban “chilam balam” deformando el término “chilango” e incluyendo asuntos vinculados a las materias escolares. Me siento temeroso por estar en el Distrito Federal; aunque me gusta, no deja de ser intimidante. Como sea, la compañía de E. me infunde alguna confianza.
Nos encontramos a un grupo de compañeras, de la misma escuela, entre ellas va P. quien fue –digamos- mi amor platónico durante la secundaria. Nos saludamos. Yo lo hago efusivamente, beso la mejilla de P. mientras le doy un fuerte abrazo; mi entusiasmo resulta fuera de lugar. Comenzamos a conversar, pero quienes lo hacen sobre todo son E. y P.
Me dejan solo sin que me de cuenta. Esto me disgusta un poco, pero me parece comprensible, normal hasta cierto punto, pues mi presencia siempre resulta incomoda, un poco fuera de lugar.
Tengo el recuerdo impreciso de que en la secundaria a E. le gustaba P. y a ésta no le disgustaba que el tipo popular se sintiera atraído por ella. Además, es la idea de incapacidad para desempeñar eficazmente el papel activo de seductor. Siento como un reto el estar solo y desplazarme por mi cuenta en esta ciudad inmensa y aparentemente llena de amenazas, sin embargo también me gusta la idea de estar solo y tener que moverme por mi cuenta en el DF.

Notas.-
i.- El abandono de mi “amigo”, “varón” que “infunde confianza” (supongo que figura paterna de alguna manera) y
ii.- de mi “amor platónico” durante la adolescencia (figura materna a fin de cuentas).
iii.- (esto es, se van juntos), puede finalmente leerse como una representación del abandono de mis padres.
Por otro lado:
iv.- ésta figura materna tiene además el nombre de mi pareja actual, así que puede ser una representación de lo femenino-materno-pareja sexual anclada a mi presente y otros momentos de mi vida (la adolescencia, la secundaria).
v.- el nombre de la figura paterna en este sueño es el mismo del de un compañero de trabajo; mi pareja actual también es compañera de trabajo.
Es decir, que además de representar esta percepción real de abandono por parte de mis padres, también representa la sensación real de abandono en el ámbito laboral. Esto embona perfectamente con la situación que vivo en el trabajo, donde me siento ninguneado y mi pareja ha ido adquiriendo autonomía así como relevancia en relación a otras personas del equipo que me hace percibirme empequeñecido o de una dimensión que no corresponde con mi autopercepción.
Asimismo:
vi. no es en balde que esto ocurra en la Ciudad de México, a donde planeo irme a vivir en el transcurso de los próximos meses.
Esto es, el sueño también es el temor de ser abandonado en la situación difícil de estar en un lugar nuevo, desconocido y potencialmente amenazante.

Otras notas.-
En el transcurso de estos días me encontré de nuevo el anuario del último año de secundaria. Tal vez por eso, el sueño se simboliza en ese contexto. La revisión me causo alguna decepción, pues la percepción que tenía y tengo de mí no concuerda con la que entonces tenían los demás.

Enero de 2006

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